La importancia del kiwi en la tercera edad

Se acerca el día del abuelo. Tradicionalmente se celebra el 26 de julio aunque ya sabemos que no hace falta un “día mundial” para reconocer y cuidar a nuestros mayores.

Por qué el kiwi es fundamental en la tercera edad

Cuanto más variada y rica en fibra sea nuestra dieta a medida que cumplimos años, mayor será la prevención de patologías y mejor será nuestro desarrollo físico y cognitivo. 

Los cambios fisiológicos, la reducción de movilidad o la medicación son factores que afectan al funcionamiento del organismo de las personas mayores. El kiwi es un elemento clave en la alimentación en la tercera edad porque contiene un bajo aporte calórico y es muy rico en fibra y nutrientes, lo que es fundamental por varias razones:

  • Mejora el tránsito intestinal
  • Nos aporta gran cantidad de antioxidantes como la vitamina C que disminuye el cansancio y ¡hay mucho que disfrutar!
  • El kiwi es una gran fuente natural de potasio, elemento que contribuye a mantener un ritmo cardíaco sano y estable.
  • El contenido de vitamina B6 en el kiwi es lo convierte en un alimento imprescindible ya que esta vitamina protege contra la degeneración del ADN y el cáncer.

La versatilidad del kiwi en la alimentación

Además de ser delicioso, el kiwi es súper versátil. 

Para personas que tengan dificultades con la mordida, introducir el kiwi en batidos o cremas es una idea estupenda. Vinagretas o mermeladas son otro clásico de las recetas con kiwi y también funciona genial en ensaladas, como topping para cualquier postre y, por supuesto, solo. Si es Kiwi Atlántico, ¡más todavía!

El mito de la tercera edad

Afortunadamente, cada día estamos un poco más lejos de ese prejuicio absurdo que nos condena, a partir de una edad un tanto indeterminada, a ser muebles de salón, ¡menuda bobada! Por el contrario, con la estabilidad que nos da la madurez es cuando más y mejor disfrutamos de nosotros y de los demás, sin complejos y sin estrés.

Como en cualquier etapa de la vida, los hábitos de vida saludables son una obligación. La única diferencia son las necesidades específicas de nuestro organismo según el período que estamos viviendo. Asique, nada de condescendencia con las personas mayores y disfrutemos juntos el Día del Abuelo.